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14 enero, 2018

Retrasar la cirugía del LCA podría mejorar el pronóstico de recuperación.

Nuestro paciente Juan Basmalis sufrió el pasado mes de diciembre una rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) de la rodilla izquierda durante el partido amistoso de balonmano disputado entre las selecciones de Grecia e Italia.

Una de sus primeras dudas fue: «¿cuándo me opero?»

La presión mediática existente sobre los clubes deportivos y jugadores profesionales hace que, habitualmente, transcurran escasas 24 horas entre la lesión y la cirugía.

Una decisión al menos controvertida si atendemos a la importancia de respetar los procesos inflamatorios y los tiempos de reparación tisular para el posterior tratamiento de recuperación.

Un estudio de Filbay SR et al. de 2017, sugiere que «adultos jóvenes activos con rotura aguda del LCA con  lesión meniscal, condral u otra alteración asociada, tratados con cirugía temprana y ejercicio, pueden experimentar durante los 5 años siguientes peores resultados que aquellos con una lesión similar, tratados con ejercicio terapéutico sin reconstrucción o con una reconstrucción retrasada

«Esta información puede ser útil para identificar aquellos individuos que se podrían beneficiar de un tratamiento no quirúrgico tras la rotura del LCA.»

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Delaying+ACL+reconstruction+and+treating+with+exercise+therapy+alone+may+alter+prognostic+factors+for+5-year+outcome%3A

Desgraciadamente son muchos los casos de rotura del LCA  que atendemos cada año en el centro, viniendo varios de ellos sin diagnóstico previo.

Como fisioterapeutas debemos ser capaces de ofrecer una información completa y no catastrofista de la lesión, asesorar sobre la conveniencia o no de la cirugía y sobre los tiempos de la misma y no resignarnos a intervenir exclusivamente en el tratamiento postquirúrgico.